La otra cara de la moneda: no está mal estar triste

jueves, 20 de junio de 2019

Hace un par de meses publiqué una entrada hablando de la positividad y de cómo trato de mantenerla, compartiendo algunos tips de cosas que a mí me sirven. Se armó un lindo debate en los comentarios, con nuevas ideas y puntos de vista, y en eso surgió el concepto de "positivismo tóxico" que me pareció muy interesante y prometí hacer una entrada al respecto. Bueno, acá está.
Estuve investigando un poco sobre el tema y sumé algunas opiniones personales: esto es lo que salió. Aclaro por las dudas que no pretendo dar ninguna definición definitiva ni nada por el estilo, son más que nada reflexiones personales de la chica que escribe detrás de la pantalla.
Siempre fue partidaria del optimismo, de salir adelante, de no quedarse quieto ante un problema, o por lo menos intento serlo en mis circunstancias. Siento que ayuda a vivir un poco mejor la vida que tengo y a delinear otro tanto la que quiero llegar a tener. Pero es verdad (y esto justamente es lo que salió el otro día) que hay veces que cuesta. No nos sale. Nos sentimos un trapito aplastado contra la pared por el agotamiento mental. Y es totalmente normal. 

En los comentarios de la entrada del otro día, Éterea decía:
"A veces tenemos motivos para estar así, otras veces nos creamos nosotros mismo ese estado anímico. En algunos momentos el motivo de nuestra tristeza es algo arbitrario, que dependen mucho del pensamiento de ese instante, de lo que nos rodea, de lo que nos ha ocurrido; pero en su mayoría, volvemos mucho la vista atrás y hacemos demasiado hincapié en todo lo que está o hicimos mal. Me parece genial lo que haces sobre anotar lo que te ha hecho feliz ese día. Al igual que lo que nos pone triste depende mucho de la personalidad de cada uno, lo que nos hace feliz también"

Me gustaron tanto sus palabras que decidí citar una partecita suya en vez de parafrasearla. A mí me pasa, por lo menos, que el hecho de saber que tengo muchas cosas para hacer (como puede ser estudiar para exámenes de temas que no me interesan) hace que me sienta desganada o desmotivada con otros aspectos de mi vida. Acá interviene la voluntad, por ejemplo, como fuerza que dice "vamos a hacer esto así nos lo sacamos de encima" en vez de eludirlo. Pero eso no quita que esas tareas por hacer, o lo que sea que nos haya pasado, nos hagan sentir tristes. 
Según lo que anduve leyendo, el positivismo tóxico es esa corriente mental que impone que siempre nos tenemos que sentir felices y, por ende, nos sentimos culpables con nosotros mismos cuando no lo estamos. Más que nada está influeciado por difusiones en medios de comunicación, publicidades o incluso frases. Yo mencionaba el otro día en la entrada que hice que había ciertas cuentas motivacionales que me gustaban y alguien las relacionó con este concepto. Aunque el propósito de cuentas así sea sincero, ese tipo de publicaciones impulsan esa tendencia a compartir sólo lo que es perfecto o que pensamientos del tipo de "sonríe todo el tiempo, sé positivo, nunca te rindas" puedan tener detrás el significado de "demostrá constantemente que sos feliz, aunque sea mentira".
Este tipo de pensamiento sería ya algo extremo, que se nos va de las manos, y como todos los extremos, es malo. No está mal estar bajoneado, hay altibajos que después de todo son parte del camino.  Entiendo el concepto y me parece muy interesante, pero como todo creo que el uso de estos términos y cómo nos dejamos influenciar por ellos es muy personal. En mi caso, trato de ser una persona positiva. Sí, también me frustro. Sí, es verdad que siempre tendemos a compartir lo más "lindo", que después de todo es lo que los demás queremos que vean pero, no, no está mal si te gusta compartirlo. Alegrías compartidas son alegrías dobles, dice el dicho. No está mal si te gustan las frases motivadoras como fondo de pantalla, yo también lo hago con el propósito de recordarme algo que quiero cultivar en mí. En este caso, no hay algo claro que diga "lo que está mal" o "lo que está bien" pero siempre están las presiones externas, como reaccionamos ante ellas y cómo nos gustaría reaccionar ante ellas.

Si les interesa el tema, les dejo un artículo que encontré que habla sobre la felicidad como dogma. Me pareció muy interesante ver esa perspectiva, y de hecho pienso que hay que estar al tanto de nosotros mismos y qué nos pasa. ¿Por qué queremos ser felices?
Pero de todas formas, no dejes (y también me lo digo a mí) que tanto lío de pensamientos, conceptos y discusiones de sí o no te impidan disfrutar de las cosas que te gustan hacer.

"Las personas positivas también tienen pensamientos negativos, solamente que tratan de que esos pensamientos no los controlen"


¡Los espero en los comentarios!



Arwen 

PD: actualmente en el blog hay un q&a (preguntas y respuestas) en curso, a modo de celebración por los cuatro años. Los invito a dejar la suya en la entrada correspondiente :)

12 comentarios:

  1. ¡Holaaa!
    Justo los otros días leía en historias de una chica sobre la positividad tóxica que también es cuando ves que alguien está mal/triste y vas y le decís: "No estés triste, animate" y cosas por el estilo que no ayudan en nada a la persona, porque ponerse feliz de un segundo a otro obviamente no es posible.
    Y estar triste todos lo estamos, por una cosa o por la otra. Yo hace años que sufro migrañas (no sé si has visto alguna vez en instagram, allá lo mencioné unas pocas veces) y la verdad es que (ahora no tanto) pero andaba como el culo (perdoná la expresión pero era así) y vivía bajoneada, no podía hacer nada, ni dormir porque hasta insomnio me daba. Y suena cliché, pero la literatura me ayudó a sobrellevar esos tiempos feos, porque vivía leyendo.
    Iba a una neuróloga que decía ser "migrañosa" también, pero ¡¡ella vivía feliz!! Cada vez que iba estaba la mina :D :D así que mucho no me entendía, encima le restaba importancia a los síntomas que tenía estando medicada. Cambié de neurólogo, me dijo que la mina esa no sabía nada, me cambió la medicación, me suspendió otras y ahora ando "recobrando la felicidad" porque ya no ando tan mal y las migrañas no son tan frecuentes.
    Lo que está bueno cuando andas así es tener alguien que te entienda, por suerte mi mamá siempre está ahí. Y sino es tu mamá, a veces puede ser algún amigo/conocido que te escuche de verdad y no le reste importancia ni te subestime. Porque sí, cuando te subestiman también se bajonea uno.
    En fin, tu entrada da para reflexionar, y ya le paro acá porque sino #testamento jaja

    ¡Nos leemos! :)

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    1. Que buen comentario, me encanta, te permito que hagas testamentos del largo que quieras! Y gracias por compartir algo de tu experiencia :)) a veces es lindo ver para atrás y fijarse si todo valió la pena y ahora estamos mejor.
      Y lo de la subestimación... sí, es difícil.
      Un abrazo!

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  2. ¡Hola bonita!

    No me esperaba encontrar una entrada así cuando he abierto tu precioso blog pero me ha encantado. Creo que a veces es importante que nos paremos a hablar y reflexionar un poco sobre las emociones para entendernos mejor y hacer un poco de selfcare. Yo antes cuando estaba triste o preocupada lo llevaba fatal pero a día de hoy he cambiado cómo me relaciono con las emociones negativas. No me recreo en ellas pero sí que las acepto, está bien no estár bien siempre que sepas pedir ayuda o solucionarlo <3

    Un beso!

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  3. ¡Hola!
    Al positivismo tóxico le sumaría el impostado; algo así como ignorar los sentimientos negativos... como construirse en un castillo de naipes, ¿cuánto puede soportar?

    "Sería ideal estar en equilibrio con nuestras emociones".
    Tan fácil de escribir y tan dificil de llevar a cabo.
    Creo que hay que permitirse estar triste y reconocer los errores; la cuestión es no enroscarse ahí. De vuelta: tan fácil de... y tan dif...

    Me quedo con tu final:
    "tratar que esos pensamientos no nos controlen".
    Tan fácil de... y tan difícil...

    Ojalá cada vez sea más fácil :)

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  4. ¡Hola Arwen!

    Me encantan este tipo de entradas con reflexiones tan diferentes, espero que sigas haciéndolas ^^
    En fin, no puedo estar más de acuerdo con todo lo que has dicho. Yo también me considero una persona positiva -o que al menos intenta serlo- y por eso me esfuerzo porque las cosas malas o los pensamientos negativos no me dominen, pero por supuesto que eso no significa que siempre esté happy flower de la vida o que no me ponga nunca triste. Es que es eso, no estar nunca triste o fingir que no lo estás NO ES SANO NI NATURAL, es normal sentir tristeza a veces y eso no es algo malo -a ver, siempre que no sea algo exagerado tipo depresión o así- y es cierto que últimamente parece que no se puede estar triste nunca... no se, también creo que influye un poco las redes sociales. En todos lados vemos a gente que parece que tienen vidas perfectas, que siempre están felices, que lo tienen todo, que no tienen un día de mierda... obviamente eso no es la realidad pero a veces nos lo creemos y nos esforzamos por estar felices nosotros también 24/7, cuando ESO ES IMPOSIBLE.

    ¡muchos besos y gracias por traer esta entrada!

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  5. Aaa, muchas gracias Irene, me alegra que te guste! <3 Coincido con eso de las redes sociales, vemos todo con una felicidad perfecta... en fin.
    Un abrazo!

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  6. Hola, vaya, qué debate tan interesante porque precisamente soy de mantener los ánimos arriba, cuando me está yendo mal procuro mantener la mente positiva y activa para buscar soluciones, pero me ha llamado la atención lo del positivismo tóxico, aparentar estar en paz cuando es una mentira, sin dudas que tendré que estudiar más del tema, los aspectos psicológicos me dan vida ja, ja, ja.
    ¡Beesos! :3

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  7. ¡Hola! Acabo de llegar y me ha parecido interesante tu blog porque no sólo hablas de libros, sino que también escribes reflexiones. :)
    El optimismo y aprender a enfocar las cosas son herramientas muy útiles, pero es cierto que en esta era de las redes sociales y la vida de escaparate parece que ser feliz es dogma. Y eso es un problema porque genera unos niveles de frustración complicados de gestionar. Creo que conviene tomarse descansos de Internet, de compartir todo lo que hacemos; que es bueno pasar tiempo con uno mismo para simplemente reencontrar el equilibrio. Y, si estamos mal, dejarlo salir para poder avanzar y volver a ver la luz.
    Un saludo.

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    1. Muchas gracias por quedarte! Coincido con lo que decís, las redes sociales pueden ser un arma de doble filo. Por eso hay que intentar estar atento para aprovecharlas lo mejor posible.
      Buen domingo!

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